El propósito de una audiencia pública es en teoría escuchar los comentarios del público y partes interesadas sobre un proyecto o programa, a fin de mejorar la toma de decisiones sobre el mismo. En los países con vasta experiencia en audiencias públicas, un panel de expertos independientes y absolutamente insospechados de parcialidad alguna registra las inquietudes del público, y se asegura de que estas sean consideradas o respondidas por los proponentes del proyecto y por quienes deben decidir sobre su viabilidad.
Se realizó finalmente el miércoles 26 de noviembre en Avellaneda una audiencia pública por el proyecto de Techint de urbanización de la costa de Villa Domínico, Wilde, Don Bosco y Bernal. La organización estuvo primariamente a cargo del Defensor del Pueblo del Municipio, aunque el propio Municipio de Avellaneda también invitaba al evento.
El propósito de una audiencia pública es en teoría escuchar los comentarios del público y partes interesadas sobre un proyecto o programa, a fin de mejorar la toma de decisiones sobre el mismo. En los países con vasta experiencia en audiencias públicas, un panel de expertos independientes y absolutamente insospechados de parcialidad alguna registra las inquietudes del público, y se asegura de que estas sean consideradas o respondidas por los proponentes del proyecto y por quienes deben decidir sobre su viabilidad.
[Los “oidores” eran los jueces de la Real Audiencia, un tribunal que funcionaba en España y sus dominios. Su nombre derivaba de la obligación de escuchar y luego juzgar]
La realización de una audiencia supone que el público tiene acceso irrestricto y facilitado a la información sobre el proyecto. El proyecto es entonces conocido por el público, que puede así opinar sobre el mismo en una situación que se acerca en lo posible a una igualdad de condiciones con la de los proponentes.
En el caso del proyecto Nueva Costa del Plata, se anunció que la información sobre el proyecto se encontraría para consulta pública en la Defensoría local. Sin embargo, lo que se disponía en ella en cuanto a los documentos clave era principalmente un “Informe de Avance del Informe Final de Estudios de Línea de Base, Estudio de Impacto y Plan de Manejo Ambiental”. Este documento, presentado por Techint al Defensor del Pueblo hace pocos días, el 29 de octubre, era como su nombre lo indica un borrador de ese informe, en el que los autores lamentaban, textualmente, la imposibilidad de definir las demandas ambientales del proyecto, debido a los “muy escasos datos factuales del proyecto y ninguno de las actividades de desarrollo” (p. 308 del Informe citado). Para ese informe, la evaluación de la demanda ambiental, o sea, de los costos ambientales del proyecto, requiere información sobre indicadores de demanda, obras y procesos inducidos por estas, pero “estos datos sin embargo no están disponibles en la documentación del proyecto y de plan maestro que a la fecha se tiene” (p. 309).
En otros aspectos, el informe de avance o borrador en cuestión padece de males comunes a otras pretendidas evaluaciones de impacto. Es un mamotreto acumulador de datos que no responden a preocupaciones específicas del público, que no fue consultado, y que si lo fue no consta en el documento. Datos que ocupan más del 90 por ciento del borrador, y que en su mayor parte los autores no relacionan en ningún momento con aspectos concretos de la obra o sus partes, y jamás con una discusión de su viabilidad.
También se encontraba en la Defensoría un supuesto “Resumen Ejecutivo” de este estudio, “supuestamente” correspondiente a una versión posterior del estudio. Este resumen tiene apenas cincuenta y siete líneas bajo su título “Resumen y conclusiones emergentes del estudio de impacto ambiental y del plan de manejo ambiental”. En él se lee que el “medio antrópico”, o sea la gente, tiene “relevancia menor” para los autores del estudio, ya que no hay gente en el área en cuestión (que fue desalojada por la Dictadura en 1983 y está en manos de Techint desde entonces). Estos son por supuesto errores groseros de cualquier pretendido estudio ambiental, derivados en este caso particular de la falta de una definición adecuada de los límites del estudio. Los autores deberían conocer que fue no otro que el “medio antrópico” el que hizo cesar abruptamente al propio Techint y a la CEAMSE en 2004 sus labores de enterramiento de basura.
Nada debe extrañarse, sin embargo, de un estudio realizado por una facultad cuyo decano declaraba hace pocos meses que Techint sabía bien lo que hacía, que “seguramente algunas cuestiones pequeñas del proyecto habrá que cambiarlas de lugar o modificarlas, pero a grandes rasgos no creo que cambie mucho”.
Muchos entramos a la audiencia en cuestión cuando el Sr. Intendente ya estaba pronunciando un discurso de apoyo al proyecto, al que exponía como la única garantía de que los avellanedenses pudiéramos, finalmente, acceder al río y a nuestra costa. Atrás quedaron en el olvido su inauguración del Paseo Ribereño del Sudeste, exactamente dos años y dos días atrás, con el cual finalmente efectivamente accedíamos al río, así como el proyecto de reserva ecológica municipal que lo precedió entre 2004 y 2006, que garantizaría no sólo el famoso acceso sino también la protección total de nuestro bosque y humedales ribereños.
[Luego de las reformas de los Borbones, el virrey o capitán general sólo podía dirigirse a la Real Audiencia por escrito, y no verbalmente. Se intentaba así dejar un registro que pudiera ser sujeto a escrutinio más tarde]
Al discurso del intendente siguió una larga intervención, de más de cuarenta minutos, de un directivo de SYUSA (TECHINT), empresa que habría, a juzgar por sus palabras, nacido nuevamente, como los recientemente ingresados a algunas religiones, dejando ya muy atrás sus mentiras respecto al relleno insanitario, la adquisición ilegítima de las tierras en cuestión y la contaminación brutal con todas sus secuelas de enfermedad y muerte.
Luego habló el público. Cinco minutos por persona. El aporte de información y análisis en esta etapa corrió principalmente por cuenta de los críticos del proyecto, que trataron de suplir la falta de provisión de la misma por parte de los proponentes y el Municipio. De tanto en tanto, un presentador leía menciones de apoyo, al mejor estilo de la política vernácula o de ciertos homenajes tangueros, aspecto inesperado para muchos de los asistentes, algunos de los cuales podrían haber arribado provistos de largos listados en contrario. www.ecoportal.net
Jorge Trevin es ingeniero forestal, experto en manejo de recursos naturales y directivo de la Asociación Civil Ambiente Sur, de Avellaneda.